Chandon vivía en el brindis, reservado para los festejos. Sin un momento propio en la semana, la marca dependía de la ocasionalidad. Teníamos que ganarle un lugar en la mesa del fine dining, un terreno sin historia previa para Chandon y con códigos exigentes, donde había que sostenerse frente a chefs, bodegas tradicionales y la gastronomía de autor, a la vez que más informal y suelto para el imaginario que la marca construyó. El mismo problema apareció después del otro lado del negocio: Chandon Apéritif crecía en volumen de venta sin la trayectoria de las marcas que llevan décadas dueñas del aperitivo.
Chandon.
Chandon tenía el prestigio y el producto. Le faltaba ocasión. Construimos dos: la mesa del fine dining y el atardecer.
Auditamos la categoría gastronómica global, relevamos a los principales jugadores y cruzamos lecturas con referentes de la cocina de autor. El hallazgo, sin embargo, estaba adentro: fuimos a buscar el saber hacer a la propia bodega y encontramos la estrella de siete puntas, el símbolo que condensa los siete orígenes del espumante. Ese elemento se volvió el ancla del proyecto; de ahí salieron la idea creativa, el key visual y el sistema de identidad. A partir de esa dirección bajamos a la experiencia física de las noches Chandon y a la amplificación digital con creadores de contenido. Con Apéritif el criterio fue el mismo y la búsqueda, inversa: la ocasión estaba afuera. Auditamos el segmento y encontramos un territorio desatendido, el aliado de la puesta del sol. Sobre eso construimos el universo visual y un toolkit de identidad completo (logo, paleta, tipografía, tono de voz e ilustraciones), listo para ejecutarse en on y off-trade en ocho semanas.
Acompañamos a Chandon como partner estratégico y creativo en ambas unidades de negocio, del diagnóstico de mercado a la bajada física en cada canal de venta. Cuando una marca de excepción entra en lo cotidiano, el nivel se define ahí, en la ejecución: por eso la estrategia, el producto y la experiencia operan bajo un mismo criterio, y las dos ocasiones se perciben como una misma marca.
Este caso demuestra que una marca asociada a la excepción puede entrar en lo cotidiano elevándolo. En una categoría donde la pelea es por ocasión, Chandon logró dejar de esperar el brindis para estar también en la mesa y al atardecer.
Dos ocasiones nuevas para una marca de excepción: la mesa del fine dining y el atardecer, bajo un mismo criterio.
Consolidamos la presencia de la marca en dos nuevas ocasiones con entregables y sistemas listos para operar.
Qué construimos:
- Plan gastronómico unificado
- Diseñamos la estrategia, los key visuals y los manuales de marca para cada canal y touchpoint del programa.
- Experiencia física y comercial
- Desarrollamos la dinámica para las noches Chandon, aportando las carpetas de presentación para la fuerza de ventas.
- Toolkit Apéritif
- Entregamos la auditoría visual, la exploración de caminos visuales y las guías de ejecución off y on-trade para el lanzamiento de Apéritif.
Esta es una de nuestras historias.
Escribamos la próxima →